No sé si agradecerle es suficiente, pero me esfuerzo por devolverle una sonrisa agradecida. No importa cuánto costara, ahora es mío, y al menos sé que Dylan lo hizo por mí.
La subasta continúa, pero, afortunadamente, Dylan parece haber perdido el interés en pujar por más cosas. Lo único que ganó, además del collar, fueron las acciones del Grupo Celestial.
Alicia concluye la subasta y comienza a llamar a los ganadores para recoger sus premios.
—Por aquí, adorables novios —dice Natan, levantándos