—Uh... ¿Tienes hambre?
Un poco desconcertada, observo cómo saca un par de huevos duros de una bolsa de plástico, pelándolos lentamente mientras me los ofrece.
—Aquí. No tires su caparazón. Ponlo dentro de esta bolsa de plástico, ¿me oyes? —me dice, y lo veo asintiendo mientras se encarga de pelar los huevos con habilidad.
Ha pasado una semana desde que nos conocimos, y en ese tiempo, gracias a él, Annie y su grupo dejaron de acosarme. Resulta que algunos estudiantes se quejaron de su comportami