Jessica
La mañana no fue para nada caótica, contrario a nuestros viejos tiempos, cuando vivíamos juntas con Rhonda. En esa época, tres años atrás, compartíamos un pequeño departamento con un solo baño y lejos de todo, por lo que nos peleábamos el baño, el vestidor. En automóvil nos tardábamos cuarenta minutos en llegar al trabajo. Por lo menos en ese momento, eran entre tres a cinco minutos, si contábamos nuestro café, como máximo diez.
A las ocho en punto, nos fueron a buscar Patrick y Brandon