“Raíssa”
Hana y Rubia me miraban fijamente como dos perros esperando la comida y hasta me resultaba gracioso. Antes solo tenía a Rubia queriendo saberlo todo y metiéndose conmigo, ahora también tenía a Hana, que era tan viva como Giovana y tan curiosa como Rubia.
—Te toca, Rai. ¿Tu beso fue digno de un diez sobresaliente? —preguntó Hana y Rafael se atragantó con el café que estaba tomando.
—¡Espera! ¿Dos besuconas? —preguntó y las chicas empezaron a reír, pero antes de que yo respondiera, Gio