"Hana"
Después del ultrasonido escuché las breves recomendaciones del médico muy bien humorado y cuando hizo la temida pregunta si nos gustaría preguntar algo, me levanté y me despedí, porque sabía lo que venía por delante.
—Bueno, Dr. Guapísimo, si ella no tiene preguntas, ¡yo tengo! —Giovana sacó la libretita del bolsillo.
—¡Ya esperaba por eso! ¿Qué te parece hacer esas preguntas mientras comemos una hamburguesa y papas fritas? Saqué el resto de la tarde libre para pasar un tiempo con mi mejor amiga! —El Dr. Molina contó, arrancando una gran sonrisa de Giovana.
—Ay, ¡quien tiene amigo tiene todo! —Giovana celebró.
Salimos del consultorio y recibí tantos abrazos cariñosos y felicitaciones que mis bebés no paraban quietos de tanta animación. Pero el último abrazo me tomó desprevenida. Mi tío enjugó los ojos llorosos y me miró como si quisiera decirme algo. Ya hacía tiempo que me parecía así.
—Querida, necesito hablar contigo, ¿tienes unos minutitos? —Mi tío pidió.
—Todo el tiem