"Fernando"
Fui directo a la empresa de Alessandro, necesitaba hablar con Catarina y sabía que me estaba esperando.
—Por fin llegaste. —Estaba en la recepción y vino a mi encuentro, jalándome hacia afuera—. Anda, vamos a tomar un café.
Nos sentamos en la pequeña cafetería del otro lado de la calle y pedimos café y panecillos, Catarina parecía fanática de esos panecillos con chispas de chocolate.
—Cuéntame, Cat, todo. —Le pedí.
—Primero dime cómo estás y qué vas a hacer. —Me pidió y yo sabía