"Melissa"
Estaba renuente a dejar el hospital, principalmente porque aún no podría llevar a mis hijos a casa, ninguno de ellos estaba en condiciones todavía y ya habían pasado casi dos semanas desde que nacieron. Pero el tío Álvaro no estaba de acuerdo conmigo.
—Mel, tienes que irte a casa, al menos para dormir mejor que en una cama de hospital. —El tío Álvaro trataba de convencerme por milésima vez, mientras yo estaba entre las incubadoras conversando con mis hijos.
—¡No me voy, tío! ¿Para q