"Heitor"
No es que no me gustara Adele, al contrario, adoraba a esa chica, solo que no me gustaba el demonio de Tasmania que habitaba en ella cuando sustituía a Melissa, ese era difícil de tolerar, llevaba apenas unas horas como mi asistente y ¡ya había hecho una cantidad absurda de trabajo! Claro, mi almuerzo se resumió a un sándwich y un jugo en el escritorio, porque, según mi diablo personal, tenía plazos que cumplir.
Entonces ideé un plan audaz para librarme de ella por algunas horas del d