"Domani"
¡Esa maldita policía tenía la mano más pesada que un boxeador! El golpe que me dio en el estómago casi me hizo arrodillarme ante ella. Pero lo peor fue la amenaza que me hizo, de esparcir en la cárcel que yo era abusador de mujeres, eso sería mi fin, después de todo, todo el mundo sabe lo que les pasa a los abusadores en la cárcel.
Ahora estaba aquí, en este lugar apestoso, apestoso y feo, encerrado en una jaula, como si fuera un animal, aislado de todo, de todos. Dijeron que voy a es