"Ricardo"
Llegué con Lisa a la delegación y mi corazón parecía que se me iba a salir por la boca. Solo me calmé cuando vi a Anabel sentada en la oficina de Flavio, sosteniendo la mano de Melissa.
—¡Mi vida! ¿Cómo estás? —Me arrodillé frente a ella y examiné su rostro.
—Estoy bien ahora, corazón. —Trató de calmarme, pero estaba nervioso y ansioso, necesitaba saber qué había pasado.
Anabel y Melissa me contaron todo lo que había ocurrido y me quedé impactado con la monstruosidad de ese hombre.