"Ricardo"
Entré a la casa de Patricio de la mano con Anabel y mi mamá vino corriendo y la abrazó.
—Mi querida, ¿cómo estás? —Mi mamá examinó a Anabel e hizo una mueca de disgusto cuando vio la fina marca en su cuello. —Dios mío, esto fue demasiado lejos. Ven, vamos a sentarnos.
Mi mamá salió caminando abrazada a Anabel, que trataba de asegurarle que estaba bien. Me senté en el sofá al lado de Del y solo entonces presté atención a los brazos vendados de mi hermana.
—¿Esto realmente es necesario? Pareces la Momia de Tutankamón. —Me reí y me hizo mala cara.
—Parece que volví en el tiempo y los estoy viendo llegar de la escuela despellejados por pelearse en la calle. Dios mío, ¿dónde fue que me equivoqué en tu educación, Adele? —Mi mamá miró a mi hermana con disgusto.
Adele siempre se metía en peleas en la escuela, siempre iba a pedir cuentas y pegaba más de lo que recibía. Y yo siempre llegaba con el ojo morado porque había ido a defender a mi hermana menor.
—En mi defensa necesito