"Irina"
Salí rápido de esa delegación y entré al carro que estaba estacionado afuera lo más rápido que pude. ¿Qué estaba haciendo ese hombre ahí? Nunca olvidaba una cara, menos una cara como esa, tan linda, y, aunque lo había visto una sola vez, estaba segura de que era el antiguo dueño de la casa que compré para Lucas.
Pero estaba con Anabel, sus manos entrelazadas. ¿Qué significaba eso? ¿Será que sabía quién era yo? Creo que no, difícilmente un hombre de clase media sabría quién era yo y dudaba mucho que mi hijastra anduviera hablando de mí. No me vio, estoy segura, porque estaba totalmente enfocado en Anabel y me volteé rápido cuando lo vi. Pero miren nada más, Anabel se estaba mezclando con la chusma. ¡El viejo se pondría furioso!
—¡Ve a buscarme un café! —Le ordené al chofer que inmediatamente salió del carro. Necesitaba hacer una llamada.
—Gaspar, esa casa que me vendiste. ¿Quién era el antiguo dueño? —Pregunté tan pronto como contestó.
—¡Buenas noches para ti también, Irina