"Ricardo"
Volví a casa y encontré a Anabel acostada en el sofá, estaba durmiendo, se veía tan tranquila. Había salido más temprano de la oficina para visitar a Leonel. Decidió perdonarlo. Fue un gesto tan generoso y la amé más por eso. La observé por un momento, no quería despertarla, parecía en paz. Entonces fui a bañarme. Cuando salí del baño la encontré sentada en la cama.
—¿Cómo mi futuro marido llega a casa y no me habla? —Preguntó toda juguetona y supe que estaba bien con lo que fue a ha