"Taís"
¡Dios, pero qué hotelito decadente este en el que me metí! Pero, qué le iba a hacer, tenía poco dinero y hasta convencer a Rick de que me mantuviera al menos hasta que Héitor me devolviera el empleo, tendría que someterme a esto.
Apenas llegué me topé con un hombre extraño y medio borracho, entrando al elevador apretado, acompañado de una prostituta, sí, porque con ese cabello rojo que parecía una peluca de plástico y ese vestido del color del cabello, que no cubría ni lo necesario, par