"Lisandra"
Cuando volvimos del almuerzo finalmente me senté en mi escritorio a trabajar. Fue solo entonces que noté sobre él una bolsa de papel de una tienda de dulces muy fina. La tarjeta estaba prendida al lazo de cinta que adornaba la bolsa. La abrí y me emocioné, en ella estaba escrito:
"No sé si tengo respuesta para todas las preguntas, pero quiero disculparme por cada vez que te lastimé. Todavía no sé lo que me estás haciendo, pero me encantas, me fascinas y me haces querer estar contigo