"Lisandra"
Desperté con el sol entrando por la ventana. Un poco confundida por el sueño, no recordaba haber ido al cuarto la noche anterior. Parpadeé para adaptarme a la luz y sentí los músculos firmes del abdomen de Patricio bajo mi mano. Mi cabeza estaba en su pecho y me volteé para pegar mi boca a su piel, aspirando su olor delicioso y sentí su mano moverse en mi cuerpo.
—¡Buenos días, mi dulce! —Se movió, jalándome para quedar cara a cara con él y me besó. Cómo extrañé esto, despertar a su