"Lisandra"
Estaba mirando a esas dos mujeres saliendo del elevador como si hubieran sido invitadas. Ninguna de las dos tenía vergüenza en la cara, especialmente la tal Taís. Aparecían aquí como si nunca se hubieran ido.
—¡Hola, gente! —Virginia abrió una sonrisa y saludó a todo el mundo.
—¿Qué están haciendo aquí? —La voz de Rick era grave, sin ningún rastro de humor o esa ligereza que siempre tenía.
—¡Nosotros dos necesitamos hablar, Ricardo! —La tal Taís tenía mucha cara dura.
—¿Hablar? —