"Lisandra"
Mientras Patricio llevaba a esa pelirroja afuera, el nerviosismo se apoderó de mí. Él podría cambiar de opinión y darse cuenta de que no la quería fuera de su vida. Comencé a temblar y Melissa se dio cuenta. Me abrazó y me llevó al sofá, en el camino le pidió a Romano que me trajera un vaso de agua con azúcar. Me hizo sentar y se sentó a mi lado y después me entregó el vaso que Romano trajo.
—Bebe, Lisa, te va a ayudar a calmarte. —Hablaba con calma. No entendí cómo el agua con azúcar