"Patricio"
¡Qué bueno era este sentimiento que Lisandra me despertaba! Y era maravilloso dejar de remar contra la corriente, aceptar que la amaba y poder decírselo. Nunca había experimentado nada así antes, ningún sentimiento tan fuerte, tan definitivo, que nada podría cambiar. Y ella ya había dejado claro hace mucho tiempo lo que sentía por mí, era correspondido con la misma intensidad y ella nunca tuvo miedo de decir que me amaba.
¡Amor! Ahora decía que la amaba con tanta seguridad, porque s