"Patricio"
Después de que llegó Lisandra, fue como si las cosas se acomodaran. Me di cuenta de que estaba entrando en una espiral de ansiedad y necesitaba calmarla y fue lo que hice. Fui hacia ella y le hice saber que todo estaba bien. Ella no hizo ningún reclamo, ninguna exigencia, no pidió ninguna explicación para mi comportamiento deplorable de esa mañana. Solo me hizo una única pregunta y fue como si supiera todo, todos mis miedos, todas mis ansias. Dios, ¡no era posible que una mujer fuera