Flavio
El apartamento de Manu reflejaba exactamente su personalidad, todo era delicado y femenino, aunque parecía muy práctico, pero también muy organizado, acogedor y confortable. Curiosamente yo parecía fuera de contexto, como una pieza fuera de lugar.
—Ponte cómodo. ¿Quieres beber algo? —Manu parecía más tranquila allí, en su propio espacio.
—No, Bajita. Ven acá. —Sostuve su mano y la jalé para que se sentara a mi lado.
No quería parecer grosero, así que intenté poner mis pensamientos en