"Manuela"
Volví a mi escritorio pensando en cómo convencer a Flavio de que estaba bien y que nuestra vida podía volver a la normalidad, extrañaba su cuerpo. Apenas me senté y sonó mi celular, miré la pantalla y el nombre que brillaba era el de mi detective.
—¡Hola, grandote! ¡Estaba pensando en ti! —contesté feliz de hablar con él.
—Mi chiquita, qué bueno escuchar eso. ¿Me estás extrañando? —parecía relajado.
—¡Ni te imaginas cuánto! —suspiré bien alto haciéndolo reír.
—¡Chiquita, eres impo