"Rita"
Estaba teniendo días muy malos y aún no había logrado pensar en cómo conseguir sacarle dinero a Orlando. La empleada entró apurada a la sala, jadeando y gesticulando, como una loca.
—Ay, doña Rita, hay tres hombres ahí en la puerta. ¡Tres, doña Rita! Uno quiere hablar con el niño Juliano, dice que es oficial de justicia y los otros dos, para nosotras muy mal encarados, quieren hablar con la señora, dicen que fue el Sr. Cândido quien los mandó. —Esa mujer hablaba demasiado alto.
—¿Ofici