"Samantha"
Después de recibir el mensaje de Melissa decidí tomar una medida, me cansé de esperar. Fui a casa, me di un baño, me maquillé muy bonito, me perfumé y elegí un vestido que aún no había usado, me puse unas sandalias de tacón altísimo y estaba lista para recuperar a mi hombre, donde sea que estuviera metido. Entonces llamé a mi más fiel aliado, Enzo.
—¡Tía, linda! ¿Cómo estás? —Enzo me contestó con su manera de siempre.
—Estoy ansiosa y necesito tu ayuda —dije sin rodeos.
—¿Qué pasó