Mientras la Sra. Mariana me iba dando todas las instrucciones, yo anotaba atentamente cada detalle importante. Habíamos agarrado un buen ritmo de trabajo y así la tarde estaba pasando muy rápido. Me dijo que necesitaba hacer una llamada personal y salió de la oficina, avisándome que el chico del Departamento de Tecnología de la Información me entregaría un celular corporativo que debería mantener siempre encendido.
Poco después entró a la oficina un chico con pinta de nerd, delgado y alto, que