"Alessandro"
Cuando me detuve en la puerta y miré a la mujer inclinada sobre el archivo de espaldas a la puerta, mis ojos fueron directo a aquellas piernas y llegaron a ese elegante par de zapatos. ¡Y qué zapatos! Aquellos tacones eran impresionantes, debería prohibirlos en la oficina. Entonces escuché ese silbido de Patricio. Ella se levantó inmediatamente y pude ver que tenía una figura perfecta. Tenía el cabello negro hasta la cintura medio recogido y muy brillante. Por supuesto que él quedó