Mundo ficciónIniciar sesiónEntro a toda prisa y gritando "¡Lo siento!", pero, ¡vaya sorpresa! Estoy más sola que la misma soledad. En el apartamento reviso mi celular y está descargado, lo pongo a cargar, mientras, me doy un baño, después caliento un poco de pasta para cenar, me siento en uno de los bancos de la cocina y empiezo a revisar mi teléfono donde tengo varios mensajes de las chicas. Se quedarán una semana más, el orfanato está en muy malas condiciones.







