UN ÁNGEL EN GARANTÍA. CAPÍTULO 47. Una buena persona
UN ÁNGEL EN GARANTÍA. CAPÍTULO 47. Una buena persona
Cuando Dorina entró, lo hizo con aire de cordero recién llegado al redil. Caminaba con los hombros caídos y la mirada tímida, como si la situación la abrumara.
—¿Querías verme, señora? —preguntó con una dulzura tan falsa que casi pegaba al oído.
Sari alzó la vista lentamente y el silencio se alargó unos segundos más de lo normal. Le había tenido a su hermana más miedo que amor toda su vida, más incomprensión que confianza, pero si de algo hab