UN ÁNGEL EN GARANTÍA. CAPÍTULO 21. Una noche especial
UN ÁNGEL EN GARANTÍA. CAPÍTULO 21. Una noche especial
Sarika bajó la cabeza y respiró hondo, intentando calmar el torbellino que tenía dentro. Sus ojos brillaban bajo las pestañas mientras respondía con voz suave, casi un susurro.
—Ninguno, señor. Usted puede invitar a su casa a quien quiera.
Ivan la miró con atención, dejando que su silencio llenara un instante que se extendió más de lo previsto. Finalmente, con la misma voz con la que le había ordenado cosas más insignificantes, añadió:
—Deja