CAPÍTULO 36. De la fiesta a los reclamos
CAPÍTULO 36. De la fiesta a los reclamos
La casa nueva era moderna, con ventanales grandes, paredes claras y un jardín en la parte trasera que Jackson había insistido en decorar con faroles y guirnaldas de luces. Él mismo se había encargado de llamar a sus amigos del hospital, a sus viejos compañeros de universidad, a algunos vecinos que apenas conocía y, por supuesto, también a sus padres.
Y por supuesto que para ellos la invitación había sido muy diferente, y Pamela Wyndham estaba como si fue