CAPÍTULO 32. De un juego adolescente a una cita peligrosa
CAPÍTULO 32. De un juego adolescente a una cita peligrosa
Cinco días después, las cosas parecían haberse calmado bastante.
Maggie estaba casi completamente recuperada y el único rastro que quedaba en su cuerpo de aquel envenenamiento con ácido Benzoico era un leve rubor en su piel.
Aquella mañana en particular estaba en una de las salas de prueba de cirugía, batallando con el equipo como si el bisturí fuera un tenedor torcido y el monitor una máquina empeñada en burlarse de ella. El equipo robó