41. AL GRANO
Erick Collins.
Despierto con un dolor de cabeza terrible. Siento que con el mínimo sonido, por muy bajo que sea, mi cabeza estallará en mil pedazos.
No debí haber tomado tanto anoche.
Abro mis ojos por completo y es cuando notó que he dormido en el sofá de la sala. Con razón me duele tanto la espalda.
No recuerdo cómo termine durmiendo aquí, o como llegue a casa. De hecho, no recuerdo nada de la noche anterior después de que me encontré a mi secretaria en el bar.
Me incorporo en el sofá, en la