NARRADOR; Raquel.
No tengo ni idea de qué hora es.
Lo único que tengo claro es que es más de media noche y, si no lo es, pronto lo será.
He querido llamar a Erick pidiéndole que venga a casa, pero mi orgullo no me lo ha permitido así que aquí estoy.
Otra vez sola en mi habitación.
Por más que intento no puedo conciliar el sueño; mi mente no para de pensar y pronto me veo a mi misma poniéndome de pie incapaz de seguir aquí.
Me coloco las pantuflas y salgo de la habitación. Todo está a oscuras as