“Manuela”
Las cosas habían mejorado entre Flávio y yo. Fuera lo que fuese, me prestaba más atención, como antes, pero algo seguía mal y no me hablaba; fingía que no pasaba nada. Con la boda de Sam y Heitor acercándose, todo se estaba volviendo más agitado.
Salía del taller con las chicas; habíamos ido a elegir vestidos para la boda, cuando sonó mi celular. Lo saqué del bolso y vi que era Flávio. Me aparté un poco del grupo para contestarle.
—Enana, ¿ya terminaste con las chicas? —preguntó Flávi