"Samantha"
Desperté abrazada a ese hombre guapísimo que me hacía sangrar el corazón. Pero allí, en esa cama, con su cuerpo junto al mío y su aroma impregnándome, lo único en lo que podía pensar era en cuánto lo deseaba.
Cuando dijo que era mío, por un segundo me aferré a sus palabras y deseé que fueran sinceras. Por un instante me dejé llevar por la ilusión que me regalaba.
Quería sentirlo de nuevo, quería despedirme de su cuerpo. Sin pensarlo, me desvestí y conecté físicamente con él, y lo que