"Héctor"
Mi fin de semana con mi diosa fue increíble. Estaba extasiado. Disfrutamos del paisaje paradisíaco de la isla desierta que teníamos frente a nosotros, nos dimos muchos chapuzones y nos fundimos en cada superficie de ese yate. ¡Rayos! Ya me gustaba ese yate; ahora era mi lugar favorito en la tierra.
El domingo por la noche, durmió conmigo en mi casa. Aproveché para darle el neceser y el body blanco que le había comprado días atrás. Le encantó, pero me advirtió que dejara de comprarle re