“Alessandro”
Patrício y yo nos encontramos con Nando al entrar al edificio Lince Mundi. Todos habíamos almorzado hoy, incluyendo a Heitor y Rick. Las chicas quedaron impactadas con los arreglos que les enviamos.
Al principio pensé que era demasiado y no quería enviarlos, pero Patrício y Heitor me convencieron con la idea de que era tanto que nos llamarían para quejarse y tendríamos la oportunidad de recogerlas en sus trabajos y pasar un rato con ellas. A Rick y Nando también les gustó la idea,