“Ana Carolina”
¡Esto es el infierno! Ya han pasado días desde que me mantuvieron en este horrible y sucio lugar con estas horribles mujeres. Es muy malo, aunque es menos malo que la celda de la comisaría. Ese lugar era una pocilga. Pero esto también es muy malo. Al día siguiente de mi detención me mandaron aquí a la cárcel y encima me dejaron en la misma celda que esa insufrible de Celeste. Quiero arrancarle los ojos.
- Oye, niña rica, tienes una visita. ¡Abogado! ¿Quieres recibir? – El policía