“Alejandro”
Después de que los médicos se fueron, abracé a Catarina y besé la cabeza de mi hijo mientras estaba en su regazo. Me sentí aliviada de tenerlos allí de nuevo, en mi abrazo, y nunca más los dejaría ir.
- Ángel mío, no te imaginas el miedo y la angustia que sentí en los últimos dos días. Mi familia en manos de gente sádica y loca. Lo que sentí fue pánico absoluto, un terror que me carcomía con el miedo de perderte. –dije tomándole la mano cuando estábamos solos.
-Yo también me volví l