“Alejandro”
Estaba caminando de un lado a otro por la habitación cuando uno de los policías me llamó diciendo que el oficial que estaba buscando a Catarina quería hablar conmigo. Mi corazón se aceleró en mi pecho. Tragué saliva con fuerza y cogí el teléfono.
-Buenas noches, oficial. –saludé, esperando la noticia.
-Un momento, señor. Aquí, ponte cómodo. – El delegado habló con alguien y dejó el vídeo. En ese momento apareció la imagen de Catarina.
- ¡Mi ángel! ¿Estás bien? – pregunté entre lág