“Alejandro”
Patricio estaba actuando muy extraño. Me pareció angustiado. Cuando llegamos a su casa, además de nosotros y Alencar, también estaban Heitor y Nando. ¡Qué raro!
- ¿Lo que está sucediendo? –dije empezando a ponerme nervioso.
- Siéntate. – dijo Patrício y me senté. – ¿Recuerdas cuando enviamos a Cat lejos y le pedí a mi amigo, el jefe de policía, que investigara?
- Sí. Pero eso ya no importa. –dije encogiéndome de hombros.
- No, no lo haría. – Patricio estaba muy nervioso. – Ella real