Mundo ficciónIniciar sesiónJAZMÍN
—No me sorprende que sea usted la señorita que he estado buscando—me dijo él con ese aire coqueto—. Pensaba esperarla en el restaurante, pero ha sido bastante grato encontrarla… aquí.
Sus ojos se pasearon por mi rostro y luego bajó sin descaro hacia mi escote.
—No lo esperaba—intenté no sonreír forzada—, claro está.







