59. Lo que vuelve cuando abrís la puerta.
La imagen de Adrián frente a mí se queda fija un segundo más de lo normal, como si el cuerpo necesitara confirmar que es real, que no se trata de otra idea que aparece cuando el cansancio empuja todo al límite, y su presencia corta el aire con una intensidad que reconozco al instante, esa forma de ocupar el espacio sin moverse demasiado, con la mirada directa, firme, como si ya hubiera decidido lo que va a pasar antes de hablar.
No dice nada al principio.
Observa.
Sus ojos recorren mi rostro co