43. La vuelta que cambia el tablero.
El mensaje de Adrián sigue vibrando en mi cabeza mientras cruzo la calle con paso firme, sintiendo cómo cada decisión que tomé en la última hora empieza a encajar dentro de algo más amplio, porque la conversación con José dejó de ser una sospecha y se convirtió en una confirmación clara de que todo está diseñado con una intención que me incluye desde el inicio, y ese dato reorganiza cada pensamiento con una precisión que me obliga a moverme con más cuidado, con más cálculo, con una atención con