Perspectiva de Alessia
París tiene una forma cruel de recordarte que el tiempo no se detiene por nadie, ni siquiera por dos amantes que acaban de redescubrir el significado de su propia existencia entre sábanas revueltas y promesas al alba. Apenas unas horas después de que el agua fría de la ducha fallara en su intento de apagar el fuego entre Lucas y yo, la realidad golpeó la puerta del departamento con la insistencia de un acreedor.
El plan era sencillo, al menos en teoría: ir a la universida