Perspectiva de Dominic
La mesa del comedor principal de la mansión Russo parecía más larga que nunca. Los candelabros de plata proyectaban sombras alargadas sobre el mantel de lino, y el tintineo de los cubiertos de plata contra la porcelana era el único sonido que llenaba el vacío. Mi madre presidía la mesa con su elegancia de acero, mientras Cloe, vestida con un conjunto de seda color crema que resaltaba su melena castaña, se sentaba justo frente a mí.
Michelle no estaba; un "problema de últi