Perspectiva de Dominic
El pasillo de la unidad de cuidados intensivos de la clínica San Raffaele se sentía como un corredor hacia el purgatorio. Cada paso que daba, el eco de mis botas sobre el linóleo pulido me recordaba que estaba entrando en territorio enemigo, aunque el enemigo, por una vez, me estuviera abriendo la puerta con una sonrisa de satisfacción que me revolvía las entrañas.
Al llegar a la puerta de la habitación 402, me encontré con Michelle. Estaba terminando de hablar por teléfo