Mundo ficciónIniciar sesiónNo tengo claro si hubiera sido capaz de pasar por todo aquello sin él a mi lado. Volvimos al hostal, mientras la noche empezaba a hacer acto de presencia. En el recibidor nos encontramos instalado a todo el mundo, esperándonos. Valentín y Roman sentados en una pequeña mesa, con un par de portátiles de gama alta frente a ellos. Los lobos estaban dispersos alrededor de otra mesa, jugando una partida de cartas. Jan sonrió. Valentín me miró, mil preguntas bailando en sus ojos. Tras asegurarse que no hubiera ningún humano cerca, Jan miró a sus betas.
—¿Habéis encontrado algo?
—Nada reciente —dijo Ned negando con la cabeza.
—¿Antiguo? —le pregunté con curiosidad.
—Un par de mudas —repuso Hang.
—¿Mudas? —preguntó Roman con curiosidad, añadiéndose a la conversación.







