••Narra Catrina••
La cicatrización había sido lenta. O mejor dicho, tortuosa. La comezón no se detenía y nada me lo calmaba. Aprendí a resistirme mientras estaba despierta, luchando contra la sensación. Pero de noche…
—Connor, necesito ir al baño —Le dije, pero su pecho seguía subiendo y bajando a un ritmo lento, relajado—. ¡Connor!
Lentamente, abrió los ojos, mirándome con aquellos ojos verdes, apagados por el sueño.
—¿Te duele algo? —Su mano fue a mi cintura, acariciando suavemente.
—Necesit