••Narra Connor••
Normalmente, cuando tenía que acechar a alguien, se lo dejaba a otra persona y simplemente me pasaba el informe, pero este asunto era personal. Tan personal que no tendría compasión de nadie. Tanto los reyes como los súbditos tenían que caer para darle la bienvenida a un nuevo reinado. O aún mejor, un imperio.
Muchos perdonaban al eslabón más débil excusando sus acciones por ser pobre y por eso toman esas decisiones tan horripilantes en sus vidas. A mí no me importaba lo que s